miércoles 19 de mayo de 2010

Las ausencias




Recordaba muchas cosas. Recordaba por ejemplo las luces del lugar y la vaguedad de las sombras multicolores que se difuminaban unas contra otras mientras los aplausos sonaban estridentes, como niños apedreando latas de pintura. Recordaba las risas a lo lejos y la sensación constante de estar haciendo algo peligroso, recordaba el olor del cabello de Teresa. Después recordó los fugaces instantes en donde sus pieles se rozaron e incluso recordaba la sensación fría del metal bajo su mano cuando se apoyó frente a ella mirándola por sobre la arruga de la frente que solo ella es capaz de ver. Haciendo un poco mas de esfuerzo recordó las miradas cómplices, las sonrisas culpables y las carcajadas estridentes, recordaba el color que el vaso adoptó cuando le sirvió un trago y que en su mano izquierda su reloj brilló mientras ella alzaba el vaso en señal de coquetería. Recordaba los nervios que sentía antes de saludarla y el cambio absoluto que sintió cuando ella lo impulsó a hablarle, recordaba las palabras entre dichas, las cosas que se dejaron entrever, las que se dijeron y las que no. 

Pero no recordaba donde estaba, como llegó ahí o el nombre de las señoritas que dormían desnudas junto a el. 


*

1 comentarios:

:k. dijo...

Que lindo...
como siempre apropiado a mi ojo audaz para lo triste... y torpe para lo bueno )=

Love u

.K