Propinas
*Otro más de la serie de "yo no he ganado nada". Era nuestro primer trabajo, y lo encontramos en una cadena de pizzerías gringas. Nuestro plan era ir de vacaciones a la playa y arrendar una cabaña unos días. Sería nuestra primera quedada fuera “en pareja”, pero primero teníamos que trabajar. El primer día laboral fue un lunes cualquiera de noviembre. Ese día, nos pusieron una vacuna; nos quemamos con los hornos; nos robaron las propinas; nos comimos las pizzas quemadas; nos raptaron a un repartidor y, finalmente, no nos pagaron a fin de mes. El cheque no estuvo firmado ni en diciembre, ni en enero, ni en febrero. En marzo, nos rendimos.