jueves, 14 de diciembre de 2017

El café pendiente

El café, para quien le ama, es más que un simple brebaje.

Es el motivo para levantarse en las mañanas o para quedarse hasta tarde entre las sábanas, es un compromiso.

Es una promesa por cumplir, es una reunión, es las ansias de verse...

Es un desayuno en un motel, junto a un par de tostadas. Es una despedida en un parque, junto a algo pa' fumar.

Y por sobretodo, es voluntad. Quien no quiere verte, no te lo invita... ni aunque esté pendiente.


sábado, 9 de diciembre de 2017

¡Comenzó la pre-venta de "Santiago, un día cualquiera a las 3am"¡


Como el libro está listo para entrar al horno, me he subido a ésta "red social" el día de hoy por encargo de Editorial Santa Inés, para ofrecerles éste libro a un precio promocional de lanzamiento: a solo $10.000 (17 Us$, se acepta paypal)... ¡Pero eso no es todo!

Para que su compra sea más grata, los libros en pre-venta vendrán con dedicatoria y firmados por el autor ... ¡Pero aún hay más!

Los primeros 30 libros, incluirán de regalo un marcapáginas-carta de tarot (XIII) realizada en xilografía y a mano por el artesano David Castillo Jaramillo, que de pasada es el mismo que el autor. 

¿Quién dijo yo? Deje un comentario con su correo y lo contactarémos por interno. ;)


viernes, 8 de diciembre de 2017

Cuerpos celestiales

Hay un planeta, en donde un árbol, besa a otro árbol.

Es un planeta pequeño que erra alrededor del universo. Su órbita es tan larga, que pareciese viajar en línea recta. Pero viaja tan lento, que nadie lo nota.

Giran, porque su abrazo es en espiral. Eterno. Incesante. Gravitacional.

Sus hojas, ondulan ante la caricia del polvo cósmico. Sus raices, unas junto a las otras en el minúsculo planeta en el que viven, en una caricia infinita.

Sus frutos, los más dulces. Las ramas, se funden y confunden en mozaicos siderales. Su fulgor, es el calor de mil soles.

Las otras estrellas, les abren paso.


viernes, 24 de noviembre de 2017

El Cofre (I)

En un cofre estabas, siempre estuviste ahí. Te puse ahí hace décadas; donde no podía tocarte, donde no había posibilidad de que yo te hiriera. Te guardé en un lugar tan obvio, que olvidé en donde.

Y cuando me topé con la llave, no supe qué abría.

La miré fijamente y en un estado de fascinación. Yo conocía ésta llave, la había usado para cerrar algo importante, pero no recordaba qué. Así que lamento contarte que antes de saber qué hacía... la usé en todo. En cada maldita cerradura de ésta ciudad.

Y no estaba tan equivocado. A pesar de lo mal que suena, tenía relación con el cofre, pues lo había guardado a simple vista... y mientras estaba en lo profundo de esas cavilaciones expiatorias, fue que recordé dónde había dejado el cofre. Corrí.

Obviamente ya no estaba.

Nos topamos en Mayo. El cofre había cambiado con los años y otras llaves habían tratado de abrirla. Otros artesanos además, la habían embellecido, otros barnices la brillaron, otros fuegos la fundieron. Pero era, le reconocí en seguida. El problema es que ahí... aún no tenía la llave.

Y yo no sabía que le estaba buscando.




lunes, 20 de noviembre de 2017

El cumpleaños del globito

Hoy, un globito estuvo de cumpleaños. Apareció junto a otros, volando en racimo por la calle.

Los otros se fueron, el que tenía forma de corazón pasó volando y no lo vio.

Pero éste globito, cruzó la calle y se instaló a celebrar en un parque, sobre una frazada. Se quedó a bacilar, hasta música tocó.

Luego se recostó sobre el pasto, y contempló el anochecer. Vio las estrellas a lo lejos y las envidió un microsegundo, pero después entendió como ser una y se le quitó.

Así que, se dejó llevar por el viento.

"Ellos eran grandes globos rellenos de luz, bailando a años luz... No había diferencia" -comprendió.

Danzó de felicidad; tanto, que se convirtió en sonido... y el globo en forma de corazón, lo oyó.


*

viernes, 17 de noviembre de 2017

Cosas en Común

Mi madre y mi padre; apesar de su separación y los 33 años de distancia de su relación, se parecen mucho en algunas cosas.

Como por ejemplo, ambos son los más grandes conchasdesusmadres con lo único otro que tienen en común... su hijo.

jueves, 16 de noviembre de 2017

La Palabra

La palabra está viva y al igual que el agua, adopta la forma del recipiente que la contiene.

Si tuviese que denominarle un color; sería el blanco que contiene todos los colores. Si le diese un sabor, sería del sabor de los labios que la emanan.

La palabra nace, crece, se reproduce y muere; sólo, para vivir para siempre.

La palabra fría, cala el hueso del amante. La palabra ardiente insufla al más gelido de los ignorantes.

Es música que brota del artista, es número del matemático, es danza de la bailarina y hasta pastel de quién cocina.

La palabra mata, hiere y lastima. La palabra cura, sana y da vida.

La palabra es amor, si hay amor en quien la emana... Úsela con sabiduría, pues también es un arma.

¿No me cree? Se lo juro.

Le doy mi palabra.





lunes, 13 de noviembre de 2017

Feliz no cumpleaños, Santiago un día cualquiera a las 3am

Pronto será 28 de Noviembre y me doy licencia para salir un poco del formato al que terminé delineando el blog, para hablarles un poco de todo lo otro que no son cuentos o rimas o afines.

En estos 11 años, éste blog ha muerto ya muchas veces, como el periodo en que no escribí en un año, o el que no escribí en dos; además, lo he asesinado con mi puño y letra otro par, como hice antes que retomara la escritura acá. Fué después del último intento que miré los stats de blogger y los vi... a todos ustedes.

Son pocos, pero suficientes como para mantener el ritmo. Quizas incluso aún está Mia de Rumania entre mis lectores, o puede ser que ahora viva en Ucrania, Polonia, Francia, Rusia, México, Brasil o Estados Unidos, que es desde donde vienen algunas de las visitas no Chilenas al blog. Los veo, y les estoy muy agradecido por ser esa constancia que yo muchas veces no he sido capaz de ser.

¿Qué ha sido de mi? Pues efectivamente y después de dolor-hambre-sexo-sangre, saqué el libro "Santiago, un día cualquiera a las 3am" en enero por Amazon, sin ningún éxito. En Julio y después de ocho meses de golpear puertas de editoriales grandes y pequeñas (eso ya da para otro post grande...) , le encontré editorial en Chile, pero aún no puedo costear su impresión. Éste 28 de noviembre, cumplirá un año de haber sido escrito, del día que dijo hola mundo y que el mundo no oyó.

Pensé que era el fin de mi carrera como escritor (y ésta es la primera vez que me llamo a mi mismo así); y a pesar de eso, escribí "Compañeros de Tormenta", un libro infantil que además estoy ilustrando y que pretendo regalar en pdf cuando lo termine, que será probablemente cuando tenga otro computador pues el mío murió, enterrando además mi carrera de diseñador gráfico.

Escribo además para una banda que conformo con algunos amigos y las canciones ya están, falta solo darles forma... y estoy haciendo un poemario; no se como pasó eso de que enganchara en la poesía, pero ahora simplemente no puedo parar.

Todos mis otros escritos (el resto de la cuatrilogía que parte con "Santiago") o el otro libro en serio que estoy escribiendo están en pausa, son inescribibles desde el teléfono celular.

Y respecto al blog, reitero mi promesa de no dejar de escribir, sin comprometer iterancia. Por ahora, sepan que subo cosas cada cuatro días aproximadamente, así que aprovechen.

Eso, probablemente este post dure un tiempo y luego lo barra como he hecho con muchas cosas que ya no están en el blog pero que están en mi corazón... gracias por leer y cumplir así, el sueño más profundo de las palabras escritas, que es simplemente ser leídas.


Un abrazo a la distancia:
David Castillo Jaramillo.

Post scriptum: si quiere comentar, hágalo. No muerdo... fuerte ;)

domingo, 12 de noviembre de 2017

Poema Vivo

(Esto estará en constante actualización. Eso)

Era un día de noviembre
del año dos mil diecisiete;
y en mi mente,
una idea,
cual torbellino arremete.

He de hacer una oda,
o un poema en ramillete.
Que no pare,
que no cese,
hasta el día de mi muerte.

Le llamaré Poema Vivo;
vivo como la palabra,
que nace del amor puro
y cuya madre es el alma.

¿Será un grito de dolor,
o una risa enamorada?
O un gemido de placer...
de una diosa enmascarada.

No hay certezas -dice el vate,
mientras escribe estas líneas.
Solo sabe; cual orate,
que nada nunca termina.

Será el tiempo quien decida,
nuestro destino final,
yo comprometo
entregar
de tanto en tanto,
una rima.

[ 13 de Nov / Jupiter y Venus ]

Ayer vi a los planetas
arriba en el firmamento,
luciendo las mismas ropas
de su anterior encuentro.
Es tan obvia su relación,
que no hace falta explicación.
Triste; llora el poeta,
por nacer sol,
y no cometa.

[14 de Nov]

Más la pena se difuma,
En presencia de las musas;
las que van,
vienen,
me usan.
Intrumento de sus fines.

Me tocan en Mi mayor,
Me escalan en sostenidos.
me alumbran sus cuatro soles...
Luminando mis sentidos.

Armonizan con mi amor,
entregandome sus dones.
¿Tentaremos a la suerte;
Terpsícore,
Erató y Euterpe?

[17  de Nov]

Y la música nos lleva
tal como lleva el viento,
hacia el campo,
a la urbe,
hacia el cielo y mar adentro.
No sabemos qué nos guía,
al poeta y a mi.
Sabemos que nos mueve,
hacia el principio del fin.

Luna eterna, ¿donde estás?
¿donde encuentro tus palabras?
Esas de las que habla,
Juan Carabina en Rasquil.

[24 de nov]

Mas la luna se ha ocultado,
Su bello ojo, ya cerrado.
Según yo; ha parpadeado,
pa' poder verme mejor.


martes, 7 de noviembre de 2017

Adios, corazón alado

El libro es un corazón alado, que late cuando respira vivo en la mano del lector. Llega como avecita; a veces cayendo del nido, directamente a las fauces del león, al interior del fuego que calienta y no ilumina, o la dura calle que es la vida.

Y ahí uno de paso, de mano ágil y corazón noble los recoje.

Tres aleteos dió antes de caer a la realidad... y una vez ahí, lo pescó el destino con su disfraz de siete vidas. Después pasé yo.

Y lo acaricié las doce horas que duró el paso, en espera de que me hiciera señas de estar mejor, pero no.

Y el avecita fue un libro que me contó su historia... muy pequeño para volar y con aspiraciones muy grandes; ingenuo, muy ingenuo, espíritu de condor y cuerpo de pajarito. Aspirante a premio, pero de portada magullada.

Y pensando siempre que alzaría el vuelo, lo vi morir en mis manos. Cada maravilloso segundo de esas doce horas; me pilló de improviso, tal y como me encontraron las palabras ahora. Después de una última mirada de agradecimiento, simplemente se fue y me dejó ésto, hay libros que son avecillas y... a veces no alcanzan a volar.

Y a veces, esas aves, son tus propios libros.